A la Soledad
Marzo 1, 2008

Me encuentro a lado de mi querida soledad. Pues, si no tengo a quien querer entonces la quiero a ella. Y como suele decir Andrea, la soledad es mejor acompañante que ciertas personas. A veces no quiero estar con nadie, quiero estar sola, quiero ser, solamente, mi soledad y yo. Aunque digan que no es bueno ser solitarios, en muchas ocasiones, al final, quedamos solos.
Ayer, antes de dormir estuve acompañada de mi inigualable soledad. Pensaba que vivir sin ella seria vivir con todos. Pero como ya he dicho, de una u otra manera todos se irán, y la fiel soledad volverá a mí. Ella nunca se irá, esperará paciente hasta que todos me dejen, y aunque siempre desee estar con todos, en el fondo siempre querré estar sola.
Hoy quisiera estar con todos (los amigos que no veo, toda mi familia y todos los que no están cuando estoy con mi soledad), pero aunque me acostumbre a la compañía de ellos, prefiero estar sola. Tal vez porque cuando estoy sola pienso mejor que cuando estoy acompañada. Porque cuando estoy sola mis pensamientos fluyen mejor, pienso en mí, no en los demás. Porque al final de mis días solo quedarán mis pensamientos y no quiero dejar pensamientos sobre otras personas, sino solo míos… Perdón, míos y de mi querida soledad.
Mañana querré estar con todos, quiero ver (o leer) como las personas copian sus pensamientos, quiero ver su hipocresía, quiero ver mentiras. Así aprenderé de ellos las cosas que no quiero hacer o ser.
Como lo dije, hoy estoy al lado de mi querida soledad, pues si no tengo a quien querer, la quiero a ella.
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